Se llama “estar empalmado” en el momento en que un pene está erecto. Esta erección puede tener varias causas. Una de ellas es en momentos de calentón, de estar cahondxs, vaya.
Para muchas personas con penes, la medida, la forma y la capacidad de su pene de estar erecto, es una cosa muy importante. Es normal, puesto que está asociado a ser un fucker, un buen amante y tener la capacidad de dar muchísimo placer a otra persona.
Puede pasar, que estemos enrollándonos con alguien y el pene nunca esté erecto. O que sí que estaba y ahora ha bajado de repente (el que dicen tener un gatillazo). Respira ¡No es nada grave! La causa o las causas pueden ser variadas, pero es bó intentar no vivirlo como “lo peor que me puede pasar” y pensar que, “ala, la cita ya se ha acabado. Soy una mierda amante”.
Lo que hará que seas mejor o peor amante no es ni el tamaño de tu pene, su forma, o la capacidad de estar empalmado. El que hará que seas buen amante es la capacidad de comunicarte, de escuchar y conectar con el placer tuyo y de las personas con las cuales te enrolles.
Si, muy bien pero, ¿Y si queremos realizar una penetración y mi pene no está empalmado?
DON’T PANIC existen más opciones: los dildos, los dedos… Y si sí o sí queréis realizar la penetración con un pene, quizás hay que parar un rato, o estimularlo otras maneras.
El importante es poder ver que el pene no es (ni tiene que ser) el centro de una relación sexual, que tenemos todo un cuerpo para explorar y disfrutar y que el que pase en un encuentro íntimo con alguien, no definirá el que somos a la próxima cita ni el resto de nuestras vidas.

