¿Has oído hablar del diafragma?

No, no estamos hablando del músculo que usamos para respirar, ¡Sino de un método anticonceptivo que cada vez se usa más!

El diafragma es una capucha de goma (puede ser de látex o silicona) que se coloca al fondo de la vagina y cubre la entrada del útero. ¿Su misión? ¡Bloquear el camino de los espermatozoides y evitar que se encuentren con el óvulo! Es un método de barrera, al igual que los preservativos, aunque no protege contra las infecciones de transmisión sexual (ITS).

¿Por qué querrías usarlo? Aquí te contamos:

  • Eficaz para prevenir embarazos: ¡Adiós a las rayadas!
  • Reutilizable: Con el cuidado adecuado, puede durar varios años.
  • Control total: Tú decides cuándo ponértelo y cuándo quitártelo.

¿Cómo se usa?

  1. Siempre con crema espermicida/gel anticonceptivo: Pon un poco en el diafragma antes de colocarlo. Si hay más de una práctica seguida con riesgo de embarazo, añade más espermicida sin quitarte el diafragma.
  2. Tiempo de uso: Puedes ponerlo desde dos horas antes hasta justo antes de la relación sexual y debes mantenerlo en su lugar de seis a ocho horas después de la última penetración.
  3. Después de usarlo: Lávalo y guárdalo en su envase. Si lo cuidas bien, te durará un montón.

Ahora hay varios tipos de diafragma, incluso uno que es súper fácil de poner y sacar. Te dejamos con un video explicativo:

¡Sobre el placer y la diversidad!

El diafragma puede ser una opción genial sin importar tu orientación sexual o identidad de género. Ya seas lesbiana, bisexual, trans*, género no binario o de cualquier identidad, es importante que sientas comodidad y seguridad durante tus relaciones sexuales. Además, el diafragma no afecta a la sensación, lo que significa que puedes disfrutar del placer sin preocupaciones!

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